Comité Eureka

En este espacio se publican los artículos semanales de Rosario Ibarra de Piedra, del Comité Eureka. Se obtienen del diario mexicano El Universal (todos los martes en la Primera Sección). Entre a la página www.eureka.org.mx para conocer la historia del Comité Eureka y los nombres de los desaparecidos por los gobiernos de México.

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Nombre: Comité Eureka
Ubicación: Mexico

martes, abril 18, 2006

Las palabras de Salinas

Tenía frente a mí los periódicos del día que acababa de leer y quedé perpleja. Algo que no atino a describir me dejó sin habla, sin movimiento y casi puedo decir que sin facultad alguna para pensar. ¿Qué país es este? Fue la primera pregunta que inundó mi cerebro y me sacó de esa especie de marasmo en el que me encontraba. ¿Cómo se atreve? ¡Qué enorme dosis de cinismo acumulado en una sola persona! ¡Pobre pueblo mío! Releí la cita: "La democracia debe ir adelante, pero con respeto al régimen de derecho y a la ley, o se convertirá en un instrumento de caudillos". Tales fueron las palabras de Carlos Salinas de Gortari que destacó la prensa y que constituyen un insulto para el pueblo de México.

La nota provenía de Massachussets, del afamado MIT, instituto que albergó en sus aulas nada menos que a Noam Chomsky, quien al igual que nosotros debió sentir náusea por la presencia allí del ex presidente de México, "invitado" para hablar ante "200 estudiantes", pero a decir verdad, para que nos llegaran las cínicas palabras con su mensaje siniestro: ¡aún tengo el poder!

¿Cómo se atreve a hablar de democracia, estado de derecho y ley? ¿Quién recomendó que invitaran al asaltante que usurpó la Presidencia de la República mediante un sui géneris "golpe de Estado", al que en singular eufemismo se le denominó fraude? ¿Qué intereses se mueven en esta "invitación" al principal depredador del patrimonio nacional? ¿Qué no saben lo que hizo, a dónde fue a parar todo lo privatizado? ¡Todo fue para él, para sus amigos y prestanombres a su servicio, incondicionales en sus trapacerías! La banca, la televisión, la telefonía, la industria minera. el límite de espacio impide que quepa toda la infamia de ese sexenio. porque hay mucho que decir de este individuo, "el mayor fraudulento de la ley", que se burló de la Constitución "con reformas a leyes secundarias" en beneficio de sus oscuros intereses. ¡Qué desvergüenza, cuánta desfachatez el querer erigirse en adalid de la democracia y del respeto al estado de derecho!

¡Qué barbaridad! No sé por qué el pueblo ha seguido permitiendo tamaña burla de quien ha cometido la más terrible carnicería constitucional de cuantas hayan sido, después del 17, al derogar o modificar artículos que se pagaron con sangre, en la defensa del ejido, la matriz territorial o la separación Iglesia-Estado, que tanto costó a Benito Juárez en 1854. Y tantos otros, algunos ya mencionados, que degeneraron en tragedia, porque no es otra cosa el asesinato colectivo de 65 mineros, que tiene su origen en la privatización de la minería, cuando Carlos Salinas entregó inermes a todos los mineros de los lugares privatizados.

¿Cómo se atreve a hablar este multiasesino del patrimonio nacional, al que "castigó y comprometió" para obtener impunidad (de la que hasta hoy disfruta), al firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC), que subordina no sólo la economía, dentro de la asimetría que en pesos y dólares ello significa, sino "geo estratégicamente", como consta en un memorándum de quien fuera embajador de Estados Unidos durante el salinato, John Dimitri Negroponte, actual coordinador de todas las llamadas agencias de inteligencia, con la misma visión con la que desempeñó su cargo de embajador en Irak (ya ocupado). o en la ONU, en plena invasión de Afganistán, o como antes, en Honduras, desde donde operó aquel escándalo Irán-Contras. o como en México, del cual hoy habla con comentarios "ofensivos e injerencistas", coincidentes con los del "virus letal", Salinas de Gortari, más que nombrable, pues si los médicos se negaran a llamar por su nombre a los gérmenes patógenos, a los virus letales, en unos días moriría la humanidad entera.

Cinismo inaudito manifestar respeto a la ley, en labios de quien ha sido señalado reiteradamente, como "el primer capo del narco-Estado mexicano". cual aparece en diversas averiguaciones de distintos países. "Respeto al régimen de derecho y a la ley mexicana" dicho por Carlos Salinas de Gortari, es -como ha dicho alguien- "el equivalente a una hiena en su orgía depredadora, exigiendo a sus adversarios impolutos manteles blancos, mientras ríe como los hombres". Pero habría que agregar: con risa perversa, no como la risa alegre y diáfana del pueblo pobre de México.

Invitar a este individuo al famoso Instituto de Massachussets -ha dicho alguien- "es el equivalente a invitar a Ed Gein, con su aparente carácter inofensivo." Esta apretada síntesis fundamenta lo suficiente no sólo el daño ni las características más agresivas de Salinas de Gortari, pero no alcanzan a manifestar la indignación que sentimos cientos de miles de mexicanos frente a este más que nombrable espécimen. Alcanzan a expresar esto, las palabras que a continuación transcribo:

"Aquí estás. Triste párpado, estiércol de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra de traición que la sangre no borra. Quién, quién eres, oh miserable hoja de sal, oh perro de la tierra, oh maldecida palidez de sombra (.) maldito, que sólo lo humano te persiga, que dentro del absoluto fuego de las cosas, no te consumas, que no te pierdas en la escala del tiempo, y que no te taladre el vidrio ardiendo ni la feroz espuma. Solo, solo, para las lágrimas todas reunidas, para una eternidad de manos muertas y ojos podridos, solo en una cueva de tu infierno, comiendo silencioso pus y sangre por una eternidad maldita y sola."

No son mías estas palabras, líbreseme de pensarlo siquiera, pero las hago mías como si lo fueran, porque no sé de otras que sepan describir como éstas, a quien tanto dañó a mi patria dolorida y a mi pueblo. Gracias Pablo Neruda.